Manel De Aguas, un joven catalán de 25 años, ha llevado la identidad y la transformación personal a otro nivel al definirse a sí mismo como transespecie. Desde 2020, se ha sometido a implantes ciborg, siendo las aletas en su cabeza uno de los más llamativos.
Para Manel, ser transespecie significa agregar a su cuerpo nuevos órganos y sentidos no tradicionalmente humanos o no identificarse plenamente con la especie humana. Aunque se siente más conectado con los peces desde que lleva las aletas, no se considera un pez, sino que explora su identidad de especie y rompe con la identidad humana tradicional.
El proceso de transformación ha sido apoyado por sus seres queridos, quienes han sido testigos del cambio gradual en su vida. Las aletas, que aún no están completamente implantadas, poseen componentes electrónicos y materiales de impresión 3D para permitirle escuchar la temperatura, humedad y presión atmosférica de su entorno.
Aunque estas aletas han enriquecido su vida y sentido de identidad, Manel ha enfrentado discriminación al buscar trabajo y en el acceso a ciertos recintos, principalmente de carácter religioso, debido a su apariencia única.
Manel destaca que no es el único individuo transespecie y alienta a otros a reconocer y explorar esa parte de su ser, mostrando la riqueza y diversidad de la identidad humana.
Opinión personal: La valentía y autenticidad de Manel son inspiradoras. Su compromiso con la exploración de su identidad es admirable y nos recuerda la importancia de aceptar la diversidad en todas sus formas. ¡Manel ha demostrado que no hay límites para ser uno mismo!